La avioneta fue derribada por la Fuerza Aérea Colombiana en Pivijay.
Archivo
3 Feb 2020 06:52 AM

Controladora aérea dejaba pasar aviones cargados con droga de carteles mexicanos desde el Cortissoz

William
Vargas Velasco
@WillVargas05
La investigación inició luego de que esta persona no llegó a su turno y una avioneta mexicana fue derribada en Pivijay.

Las autoridades adelantan una investigación para tratar de establecer los nexos que tienen los carteles mexicanos y algunas organizaciones criminales en Colombia. Esto se dio a conocer luego de la captura de Martha Elizabeth Orozco, una controladora aérea que laboraba en el aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz, que permitía el paso de aviones cargados de coca.

De acuerdo con las autoridades de Estados Unidos esta controladora sería una de las fichas claves del engranaje que utilizaban para el traslado de cargamentos de cocaína, de carteles mexicanos, con destino al país norteamericano, por lo que está en proceso de extradición.

Le puede interesar: Zoológico de Barranquilla donará el 5% de su taquilla a Australia por incendios forestales

En los operativos realizados por la Dijín y la Fiscalía se dio a conocer que esta mujer habría recibido pagos de dinero para dejar pasar las aeronaves por la zona que debía estar monitoreando en su radar en el aeropuerto Ernesto Cortissoz. 

El pasado 5 de septiembre de 2017, Martha Orozco, no pudo llegar a tiempo a su turno, y uno de los controladores de aéreos de la torre del Cortissoz se percató que una avioneta, al parecer, del cartel de Sinaloa había ingresado a territorio colombiano por la Guajira. De inmediato le dio aviso a la Fuerza Aérea Colombiana. 

La avioneta mexicana aterrizó en una pista clandestina ubicada en Pivijay, Magdalena, y los aviones de la FAC le dispararon haciéndola explotar. Encontraron en su interior 515 kilos de cocaína que pretendían transportar hacia Centroamérica.

Lea también: Bebé de 11 meses murió luego de caer en una caneca con agua en Medellín

Martha Orozco actualmente se encuentra en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá, a la espera de su extradición a Estados Unidos.