Arroyos
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4 Ene 2026 04:18 PM

Cabañuelas en Barranquilla: torrencial aguacero provoca arroyos y emergencias en pleno enero

María Beatriz
López
Este domingo 4 de enero.

Barranquilla vivió este domingo 4 de enero de 2026 una jornada marcada por un fuerte aguacero que sorprendió a la ciudadanía en plena temporada seca. Las intensas precipitaciones, acompañadas de ráfagas de viento, generaron la formación de arroyos, afectaciones a la movilidad y las primeras emergencias del año en distintos sectores de la ciudad, un fenómeno que popularmente se conoce como cabañuelas.

Desde horas del mediodía, una densa lluvia cayó de manera generalizada sobre la capital del Atlántico, afectando barrios del norte, así como sectores de las localidades Norte-Centro Histórico, Metropolitana y Suroccidente. La intensidad del aguacero fue tal que en pocos minutos varias vías colapsaron por la acumulación de agua, generando corrientes peligrosas que pusieron en riesgo a peatones y conductores.

Uno de los hechos más alarmantes se registró en la calle 82, entre carreras 55 y 56, donde un domiciliario que se desplazaba en motocicleta fue arrastrado por la fuerte corriente de un arroyo que se formó repentinamente. De acuerdo con testigos, el motociclista intentó cruzar la vía sin dimensionar la fuerza del agua, pero fue arrastrado más de 50 metros por la corriente.

 

Inicialmente, un hombre que se encontraba en el lugar intentó auxiliarlo, pero la fuerza del agua le impidió acercarse. Segundos después, ya a la altura de la carrera 56, otro domiciliario que transitaba por la zona decidió lanzarse al arroyo y, con gran esfuerzo, logró llevar al motociclista hasta la orilla, evitando una tragedia mayor. El hecho quedó registrado en videos que circularon ampliamente en redes sociales, generando preocupación entre los ciudadanos.

Además de los arroyos, las fuertes brisas que acompañaron el aguacero provocaron daños materiales en algunos sectores. En el barrio Chiquinquirá, ubicado en el centro de Barranquilla, un establecimiento comercial resultó destechado debido a las ráfagas de viento. El incidente ocurrió en la carrera 31 con calle 40, donde el techo del inmueble fue levantado y desplazado por la fuerza del aire, generando temor entre residentes y comerciantes de la zona.

Habitantes de diferentes barrios reportaron caída de ramas de árboles, calles inundadas y dificultades para movilizarse, especialmente en sectores históricamente vulnerables a la formación de arroyos. Conductores y peatones tuvieron que buscar rutas alternas o refugiarse mientras disminuía la intensidad de la lluvia.

Este tipo de lluvias en enero resulta inusual para la región Caribe, donde tradicionalmente se presenta una disminución considerable de las precipitaciones durante los primeros meses del año. Sin embargo, el fenómeno conocido como cabañuelas suele manifestarse con lluvias esporádicas e intensas, que muchos asocian con señales del comportamiento climático para el resto del año.

La emergencia generó múltiples reacciones en la ciudadanía, especialmente por tratarse del primer evento de este tipo en 2026. Muchos barranquilleros expresaron su preocupación por la persistencia de arroyos en la ciudad y los riesgos que estos representan, pese a los avances en obras de canalización y control de escorrentías.

 

Ante la situación, las autoridades locales hicieron un llamado a la prudencia, especialmente a motociclistas, conductores y peatones, para evitar cruzar vías inundadas o con corrientes activas. Recordaron que los arroyos continúan siendo una de las principales amenazas durante lluvias intensas y que la prevención es clave para evitar accidentes fatales.

Los organismos de emergencia se mantuvieron atentos a los reportes ciudadanos para atender cualquier situación adicional derivada del aguacero. Hasta el momento, no se reportaron víctimas fatales, aunque sí se registraron momentos de alto riesgo y daños materiales.

La jornada dejó en evidencia que, aun en temporada seca, Barranquilla no está exenta de eventos climáticos extremos. La ciudadanía permanece a la expectativa de nuevas lluvias y de las medidas preventivas que se adopten para reducir los impactos de este tipo de fenómenos que, como quedó demostrado, pueden presentarse de forma repentina y con gran intensidad.

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Fuente
Alerta Caribe