Circunvalar con Cordialidad
Puente que será intervenido
Circunvalar con Cordialidad
5 Ene 2026 06:22 AM

Puente de la Cordialidad con Circunvalar entrará en mantenimiento y estaría listo en cuatro meses

María Beatriz
López
Con una inversión estimada de 2.000 millones de pesos.

 

El puente de la Cordialidad con la avenida Circunvalar, uno de los pasos elevados más transitados del área metropolitana de Barranquilla, entra en una etapa decisiva de intervención tras años de deterioro que lo convirtieron en un riesgo permanente para conductores, peatones y usuarios del transporte público. El Instituto Nacional de Vías (Invías) dio inicio a las jornadas de inspección y al proceso formal de mantenimiento de esta infraestructura, cuyas obras tendrían una duración aproximada de cuatro meses.

La intervención responde a una problemática ampliamente conocida por quienes circulan a diario por este corredor vial estratégico que conecta a Barranquilla con el municipio de Galapa. El deterioro progresivo del puente ha generado múltiples afectaciones: huecos profundos en la calzada, socavaciones, acumulación de barro en temporada de lluvias, barandas en mal estado y una capacidad vial insuficiente para el alto flujo vehicular, especialmente en horas pico.

Conductores de buses intermunicipales y particulares han reportado que, durante las lluvias, algunos vehículos han llegado a quedar atascados por el lodo que se forma en ciertos tramos del puente. A esto se suma el riesgo para los peatones, quienes deben transitar por andenes estrechos y con barandas deterioradas, mientras los vehículos pasan a escasos centímetros. La situación se agrava por el uso informal del sector como punto de estacionamiento y parada de buses, lo que incrementa los trancones y eleva la probabilidad de accidentes.

 

Ante este panorama, el Invías adelantó el proceso contractual para ejecutar las obras de mantenimiento. El contrato fue adjudicado el pasado 3 de diciembre de 2025 al Consorcio Galapa MLS, con una inversión estimada de 2.000 millones de pesos. La interventoría del proyecto estará a cargo de Humberto Jauregui & Cía. S.A.S., encargada de supervisar el cumplimiento técnico y contractual de las obras.

El consorcio adjudicatario está representado legalmente por Hugo Mauricio Tibata Alba y lo integran las empresas SAM Ingeniería y Consultoría S.A.S., con una participación del 10 %, y Constructora ML S.A.S., con el 90 % restante. El contrato tiene orden de inicio desde el 24 de diciembre de 2025, y se estima que su ejecución se complete en un plazo cercano a los cuatro meses, siempre y cuando las condiciones climáticas y técnicas lo permitan.

Como parte de la fase inicial, un equipo de especialistas realizó una visita técnica a finales de diciembre con el fin de evaluar en detalle el estado de la estructura y definir las alternativas de intervención más adecuadas. Estas inspecciones permitieron identificar puntos críticos que requieren atención prioritaria para garantizar la seguridad y la transitabilidad del puente.

Entre las obras contempladas se encuentra la instalación de base y subbase granular, así como la colocación de una nueva carpeta asfáltica en la vía que conecta a Barranquilla con Galapa. Además, se ejecutarán trabajos orientados a mejorar la capacidad hidráulica del sector, mediante la construcción y adecuación de drenajes y subdrenajes que permitan evacuar adecuadamente las aguas lluvias y evitar la formación de arroyos y barriales.

El proyecto también incluye la construcción de estructuras de protección en las entradas y salidas del puente, la adecuación de cunetas y filtros, y todas las obras necesarias para asegurar la estabilidad de la vía. A esto se suma la instalación de señalización vertical y horizontal, elementos de seguridad vial y demarcación conforme al Manual de Señalización Vial vigente, con el propósito de mejorar la orientación y protección de los usuarios.

La comunidad que utiliza a diario este paso elevado ha recibido el anuncio con expectativa. Algunos ciudadanos reconocen que transitar por el puente se ha convertido en una experiencia estresante, marcada por el temor a accidentes o daños en los vehículos. Otros señalan que la congestión vehicular es constante y que la falta de espacios seguros para peatones y pasajeros del transporte público incrementa la sensación de inseguridad.

Conductores y peatones coinciden en que la intervención es urgente y necesaria, especialmente tras recientes incidentes en otras infraestructuras viales del país que han generado preocupación por el estado de los puentes. Para muchos, estas obras representan no solo una mejora en la movilidad, sino también una garantía de seguridad para quienes dependen a diario de este corredor.

Con el inicio formal de las obras, se espera que el puente de la Cordialidad deje atrás años de deterioro y se convierta en una infraestructura funcional y segura. Las autoridades confían en que, una vez finalizada la intervención, se reduzcan los riesgos, se mejore la fluidez vehicular y se brinden condiciones más dignas y seguras tanto para conductores como para peatones que transitan por este importante punto de conexión del área metropolitana.

Fuente
Alerta Caribe