Maicao entra en máxima alerta por cierre de la frontera de Paraguachón con Venezuela
Ante el cierre del paso fronterizo entre Colombia y Venezuela en el corregimiento de Paraguachón —ordenado unilateralmente por el Gobierno venezolano—, el alcalde de Maicao, Miguel Felipe Aragón, hizo un llamado a la calma, la mesura y la paciencia a la ciudadanía y aseguró que el municipio se mantiene en máxima alerta frente a cualquier eventualidad.
“Desde Maicao hacemos un llamado a la calma, a la mesura y a la paciencia, sin dejar de estar muy alertas frente a cualquier circunstancia que se pueda llegar a presentar”, indicó el mandatario local, resaltando la importancia de mantener la tranquilidad ciudadana en medio de la coyuntura.
Además explicó que, en coordinación con las directrices del Gobierno Nacional para fortalecer la seguridad en los municipios fronterizos, se han llevado a cabo varios consejos de seguridad y se ha reforzado la presencia de los dispositivos en las vías que comunican Maicao con Paraguachón, buscando anticiparse ante cualquier situación compleja derivada del cierre.
Además, se activó un Puesto de Mando Unificado (PMU), espacio en el cual se han definido y coordinado planes de contingencia “orientados a garantizar una respuesta oportuna y eficaz, articulando siempre todas nuestras capacidades para poder darle frente a posibles situaciones complejas”, señaló el mandatario local.
¿Nueva ola migratoria?
Dentro de los escenarios contemplados por las autoridades locales está la posibilidad de una nueva oleada migratoria desde Venezuela, algo que las capacidades de atención social y servicios públicos de La Guajira ya han advertido que no están totalmente preparadas para afrontar. “Es necesario estar preparados para todo”.
Además, se ha revisado el inventario de capacidades instaladas y recursos institucionales disponibles del municipio para asegurar una adecuada atención, con énfasis en la preservación de la seguridad ciudadana de habitantes y visitantes.
Las comunidades y los gremios de transportadores de la zona han manifestado su preocupación porque el cierre fronterizo afecta directamente la dinámica comercial y de movilidad que sostiene gran parte de la economía local, especialmente de aquellos que dependen del flujo diario de personas y mercancías entre ambos países.