Comunidades wayúu anuncian cierre de Ballenas y alertan por gas en el Caribe
Las protestas que desde hace varios días se registran en el Complejo Ballenas, en el municipio de Manaure, La Guajira, continúan sin una solución definitiva. Así lo confirmó Gustavo Suárez, representante de la comunidad Alitayen, quien explicó a LA FM que las manifestaciones responden a la falta de participación real de las comunidades wayuu en los proyectos que adelanta Ecopetrol, Petrobras, Hocol y Confipetrol.
Afirma el representante que las vías de hecho han sido adoptadas por comunidades asentadas en el área de influencia directa del campo Ballenas, como una forma de exigir el respeto por sus derechos territoriales y culturales.
“El llamado reiterativo que hacen las autoridades tradicionales y que yo también elevo como representante de la comunidad es que no se desplace la mano de obra de las comunidades ni su participación. Esto no es un capricho, es un derecho ancestral que se exige y un deber que tienen las empresas extractivitas”, indicó Suárez.
Advertencia de medidas drásticas
Aunque el pasado jueves se cumplió un paro hasta las 6:00 de la tarde, las comunidades aseguran que no hubo una respuesta clara por parte de las empresas ni de algunas contratistas que operan dentro del complejo.
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Ante esta situación, las autoridades tradicionales anunciaron que, de no existir soluciones concretas, se adoptarían medidas más contundentes.
“Si no somos escuchados, se tomará la determinación de cesar toda la operatividad dentro del Complejo Ballenas, lo que podría generar la interrupción del flujo de gas hacia la región Caribe y gran parte del interior del país”, indicó a LA FM.
Hay que mencionar que, el Complejo Ballenas, ubicado en el municipio de Manaure, es uno de los principales campos de producción de gas natural del país y su operación resulta clave para el abastecimiento del Caribe colombiano y parte del interior.
Las autoridades y las empresas no se han pronunciado oficialmente sobre el impacto que podría generar una eventual suspensión de actividades, mientras las comunidades insisten en que el diálogo debe realizarse directamente en el territorio.